VENEZUELA, UNA ECONOMÍA INESTABLE
Genaro
Mosquera
La Economía
venezolana tiene una virtual parálisis operativa Su desenvolvimiento en los próximos
seis meses está marcado por indicadores preocupantes, en primer lugar, aparece la
asfixia de divisas debido especialmente al colapso de la industria petrolera y
sus derivados que, no pueden ser exportados y merman el ingreso de divisas de
manera significativa. La producción petrolera normal tiende paulatinamente a
paralizarse ante la imposibilidad de exportarla de manera normal como
consecuencia de restricciones logística y de su almacenamiento el cual se
satura día a día. La resultante, será el cierre paulatino de los pozos
petroleros, generando un efecto a mediano plazo muy preocupante ante el impacto
que tendrá su recuperación.
El sector privado
aporta algo más de unos 4 mil
millones al año de divisas, pero tenderán a restringirse; ya no podrán importar
suministros con los niveles regulares para surtir al sector productivo y
comercial, incluyendo a las pocas empresas de manufactura, las cuales tenderán a reducirse aún más y, las remesas
familiares que se estiman en unos 2 mil millones año es posible que se
mantengan o se reduzcan en alguna medida. Considerando que los ingresos nacionales totales bajarán
notablemente, su desenvolvimiento es sinónimo de un colapso económico el cual nos explotará en
la cara sin darnos cuenta cuando la economía venezolana entre en una fase de implosión
por desabastecimiento logístico en los próximos seis meses.
Vista la
situación geopolítica y la declaratoria internacional calificando al régimen de
ser un narco estado, que el pais fue secuestrado por un cartel y, que para su
sustentación acuden a la fuerza militar
para proteger a dirigentes los cuales desconocieron las elecciones
presidenciales, la comunidad internacional ha reaccionado de esos hechos, y han
conducido al potencial aislamiento provocando el cierre de relaciones y de la
mayor parte de las operaciones comerciales, que han sido apuntaladas por al
cuarentena militar norteamericana dirigidas fundamentalmente a detener el tráfico de drogas, fuente de
divisas y del mercado negro, incluyendo la venta ilegal de petróleo, y el desarrollo de una política de financiamiento
a paises cómplices con la pretensión de construir un sistema político continental alineándose con
otros países de gobiernos dictatoriales con objetivos de dominación de un nuevo
orden de cosas y favoreciendo a crear una masa financiera masiva, de
procedencia ilícita mediante el lavado de dinero que interviene la economía
mundial la cual se inscribe en la potencial creación de un supuesto poder global antioccidental.
En
Venezuela, no se vislumbra cambio en la política económica si se mantiene el
modelo político debido al aferramiento al poder de sus lideres los cuales
ignoran el desgaste interno y su
impopularidad en la población haciendo gala de sus relaciones con grandes
potencias antioccidentales y un supuesto poder bélico e irresponsablemente se
burlan del cerco norteamericano y, afirman con convicción que solo son fintas
bélicas, pero que no se atrevan a pasar más allá de un montaje propagandístico,
ignorando explícitamente la aspiración del pueblo venezolano de cambio de
modelo político insuflando su permanencia la cual continuara generando
consecuencias graves que implican aislamiento, control social y cerco económico
las cuales están inscritas dentro de los siguientes factores:
1.
Parálisis de la Movilidad y "Efecto Dominó" Logístico
El colapso
en la producción de gasolina por falta de nafta y aditivos (que ya no se
podrían importar por falta de divisas líquidas) generaría una parálisis del
transporte de carga y marginalmente del parque vehicular de los ciudadanos.
Desabastecimiento
alimentario: Alrededor del 80% de los alimentos en Venezuela se
mueven por carretera. Sin combustible, los productos no llegan de las zonas
agrícolas (Zulia, Andes, Portuguesa) a las ciudades principales.
Inflación
de costos: El poco combustible disponible se transaría en un
mercado negro con precios muy superiores al internacional, disparando el costo
de cualquier bien o servicio.
2. Crisis
de Flujo de Caja y Devaluación Acelerada
El Banco
Central de Venezuela (BCV) ante la restricción de compra de divisas perdería su
principal herramienta de contención del tipo de cambio.
La Brecha
cambiaria descontrolada: Sin dólares para intervenir, el bolívar sufriría una
devaluación masiva en pocos meses.
Retorno a
la Hiperinflación: Con la oferta de bienes reducida (por la parálisis
petrolera y privada) y una moneda perdiendo valor diario, el país regresaría a
ciclos inflacionarios de tres dígitos en corto tiempo.
3.
Contracción del Consumo y de la Inversión Privada
La
"poca exportación privada" para sectores no petroleros (ron, cacao,
chatarra, etc.). habrá consecuencias:
- Cierre de empresas: Las
pequeñas y medianas empresas, que operan con márgenes muy estrechos, no
podrían sobrevivir a la falta de demanda, energía y transporte.
- Dependencia extrema de remesas estancadas: Si las remesas no crecen y el costo de vida sube por la inflación,
el poder adquisitivo real de las familias caería drásticamente, aumentando
la pobreza crítica.
4.
Deterioro Crítico de Servicios Públicos
La
producción petrolera y de gas están íntimamente ligadas a la generación
eléctrica (termoeléctricas) producirá:
- Apagones prolongados: Sin
gas natural o diésel para las plantas eléctricas, el sistema eléctrico
nacional (ya frágil) sufriría colapsos frecuentes, afectando el suministro
de agua y las comunicaciones.
El
escenario para los próximos seis meses considerando los elementos mencionados los
cuales tienen alta probabilidad de ocurrencia dentro de los siguientes
elementos:
|
Indicador |
Tendencia |
Impacto
Social |
|
Escasez de Combustible |
Crítico (80%+) |
Parálisis
del transporte y servicios de emergencia. |
|
Inflación
Mensual |
> 20% |
Pérdida
total del valor del salario mínimo y pensiones. |
|
Abastecimiento de Alimentos |
Intermitente |
Retorno
de colas y mercados negros de productos básicos. |
|
Tipo de
Cambio |
Volatilidad
Extrema |
Desaparición
de los precios de referencia en bolívares. |
En este
escenario, Venezuela pasaría de una "estabilización precaria" a una economía
de resistencia extrema. Sin un cambio de modelo que permita el reingreso de
inversión extranjera líquida, el levantamiento de sanciones para importar y una
reforma institucional, el país enfrentaría una nueva ola migratoria masiva
impulsada por la imposibilidad de sostener la vida cotidiana básica.
Si el flujo
de divisas se corta y la producción de combustibles (gasolina, diésel y gas)
colapsa bajo las premisas descritas, el impacto no sería solo una cifra
negativa en el PIB, sino una paralización técnica del aparato productivo
afectando este escenario a los pilares de la economía en un plazo de 6 meses:
1. El
Sector Agroalimentario: La ruptura de la cadena de frío
Este es el
sector más sensible. Venezuela depende de un eje logístico que conecta el sistema
de suministros:
- Pérdida de cosechas: Sin
gasoil (diésel), los tractores no pueden sembrar ni cosechar. Según
gremios como Fedeagro, se requieren unos 110 litros de diésel por
hectárea de maíz y hasta 280 para arroz. Sin esto, la oferta
nacional caería un 50-70% en un solo ciclo.
- Agroindustria: La
industria agrícola, ganadera, avícola y porcina depende del transporte
constante. Una semana sin camiones por falta de combustible significa la
pérdida de millones de dólares
- Inviabilidad de la cadena de frío: Las plantas procesadoras de lácteos y cárnicos dependen de plantas
eléctricas a gasoil ante la inestabilidad del sistema eléctrico. Sin
combustible, el procesamiento de comida perecedera se detiene totalmente.
2. El Eje
Industrial (Valencia - Maracay - Guarenas)
La
industria manufacturera venezolana trabaja hoy a menos del 30% de su capacidad.
En tu escenario, este porcentaje caería a niveles de supervivencia:
- Autogeneración eléctrica imposible: Cerca del 22% de la energía consumida por la industria es
autogenerada. Si no hay gasoil ni gas para los generadores industriales,
las fábricas se apagarían cada vez que falle el Sistema Eléctrico Nacional
(SEN).
- Falta de insumos: Al
limitarse la exportación privada y la importación (por falta de divisas),
las fábricas se quedarían sin materias primas importadas, deteniendo las
líneas de producción de empaques, químicos y repuestos.
3. El
Sector Comercio y Consumo
- Desabastecimiento "selectivo": Los pocos productos que lleguen a los anaqueles tendrían precios
indexados al "dólar negro", ya que el costo del flete (pagado
con combustible de contrabando o mercado negro) se multiplicaría por 5 o
10 veces.
- Cierre de comercios físicos: El comercio electrónico y el delivery (que hoy mueve gran
parte de la economía urbana) colapsarían
- Impacto en los Servicios Públicos y Salud
- Hospitales en riesgo: Los
centros de salud dependen de plantas de emergencia. En un escenario de
colapso de diésel, un apagón de más de 4 horas en un hospital podría ser
letal para pacientes en unidades de cuidados intensivos.
- Distribución de agua: Gran
parte del agua en Venezuela se mueve mediante estaciones de bombeo que
requieren mantenimiento y, en zonas rurales, generadores. La escasez de
lubricantes y repuestos (derivados del petróleo) paralizaría el
suministro.
Resumen del
Escenario en 6 Meses
|
Dimensión |
Efecto
Inmediato |
Resultado
a 6 meses |
|
Transporte |
Colas
kilométricas y priorización oficial. |
Desaparición
del transporte público y de carga privada. |
|
Precios |
Salto
inflacionario por escasez. |
Hiperinflación
|
|
Energía |
Racionamientos
eléctricos diarios. |
Apagones
nacionales de larga duración (días). |
|
Divisas |
Desaparición
del dólar oficial. |
Mercado
paralelo como única referencia, con brecha del 100%+. |
Bajo estas
condiciones la economía dejaría de ser un sistema de intercambio para
convertirse en una economía de trueque y subsistencia. La industria
privada, que ha sido el "respirador artificial" en los últimos años,
no podría operar sin la infraestructura mínima que provee el Estado (divisas, y
energía).
Bajo las
premisas planteadas —las proyecciones para los próximos seis meses indican una ruptura
del equilibrio artificial que ha mantenido la economía venezolana en los
últimos años impactando a la proyección técnica con efectos directos en el tipo
de cambio y la migración resultante:
1. Colapso
del Tipo de Cambio: El fin de la "estabilidad de burbuja"
Hasta
ahora, el Banco Central de Venezuela (BCV) ha mantenido el dólar bajo control
inyectando divisas (provenientes en gran parte del lavado de dinero, de la
venta de recursos naturales, especialmente petróleo, por tanto, si este flujo
se detiene las previsiones pueden ser las siguientes:
- Explosión de la brecha cambiaria: Al no haber oferta oficial, la demanda se volcará totalmente al
mercado paralelo. En un escenario de parálisis, la brecha entre el dólar
oficial y el paralelo (que ya ha mostrado signos de tensión superando los 200
a 500 Bs/$ en proyecciones críticas para finales de 2025) podría
duplicarse en semanas y pasar fácilmente a 1000 Bs/$.
- Dolarización de supervivencia: El bolívar perdería su función incluso para transacciones
pequeñas. Sin gasolina y con precios subiendo a diario, el país entraría
en una devaluación hiperbólica, donde el valor de la moneda nominal
carecería de sentido, similar a lo vivido entre 2018 y 2019.
- Proyección: Para
el cierre de un semestre bajo estas condiciones, el tipo de cambio oficial
sería irrelevante y el paralelo podría escalar sin techo, impulsado por la
emisión monetaria masiva (bolívar inorgánico sin valor real) que el
gobierno usaría para intentar cubrir el déficit fiscal ante la falta de
ingresos petroleros y pagar las nóminas oficiales e insumos.
2.
Migración: La transición de "migración económica" a "migración
por colapso logístico"
Si el país
se sume en una crisis económica: ya no es solo porque "el dinero no
alcanza", sino porque "la vida no es viable".
- Nueva Ola Masiva (El tercer éxodo): Analistas migratorios y organismos internacionales (como R4V) han
advertido que, ante un agravamiento de las sanciones y el colapso de
servicios, la intención de migrar podría reactivarse en sectores que
habían decidido quedarse. Se estima que una crisis de esta magnitud podría
empujar a entre 500.000 y 1 millón de personas adicionales a salir
del país en menos de un año.
- Rutas más peligrosas: Con
las restricciones migratorias en EE. UU. y países de la región, el flujo
se desplazaría hacia rutas más riesgosas, pero bajo condiciones de mayor
vulnerabilidad y rechazo xenofóbico.
- Fuga de talento remanente: Los pocos profesionales y técnicos que aún mantienen operativa la
industria privada y los servicios se verían forzados a salir ante la
imposibilidad de movilidad profesional y la pulverización de sus ingresos.
En resumen, se explicitan las variables que limitan estos factores:
|
Factor |
Estado
Actual (Referencia) |
Proyección
bajo Colapso |
|
Tipo de
Cambio |
Controlado
con brecha creciente |
Descontrol
total (Mercado negro como única vía) |
|
Inflación |
Alta
(proyectada ~500%) |
Retorno a
la Hiperinflación (>50% mensual) |
|
Flujo
Migratorio |
Goteo
constante / Retornos parciales |
Éxodo
masivo desesperado |
|
Poder
Adquisitivo |
$40 - $60
(Ingreso mínimo integral) |
Pobreza
extrema (<$10 reales en capacidad de compra) |
En resumen,
si el flujo de se corta significativamente y la gasolina merma su oferta, el gobierno
perdería sus dos únicos mecanismos de control social y económico: la venta
de dólares para frenar los precios y la distribución clientelar de
combustible. Esto llevaría a una crisis de gobernabilidad económica donde
la migración masiva sería la única válvula de escape para la población.
Este
panorama se ha diseñado tomando en consideración las variables econométricas
mas importantes estimadas de diferentes fuentes producto de la ausencia de
estadísticas confiables pero las conclusiones saltan alta a la vista, o
cambiamos el estado político actual manejado por un régimen que se apoderó del
estado en beneficio directo de sus integrantes, que les ha permitido construir
el imperio empresarial ilegal en América, influir en los gobiernos de la región
para apoderarse de ellos y ampliar el negocio, en consecuencia, si no forzamos
el cambio de gobierno, seremos destruidos como nación de manera similar al esquema cubano.
Para
evitarlo es necesario involucrarnos, y no solo esperar que otros países resuelvan
la situación política mediante acciones de embargo, restricciones diplomáticas
y legales, o de acciones militares mediante intervenciones
directas armadas hechos que no son
probables, por tanto, el venezolano ante
un panorama sombrío necesita manifestarse y luchar, no solo defendiendo a sus lideres elegidos
lícitamente, sino con acciones contundentes de protesta, de reclamar su
derechos, forzar la dimisión de los lideres del régimen, manifestando y
exigiendo la construcción de un pais democrático ganando su propia libertad, no
despreciar la ayuda militar pero
exigiendo a sus lideres verdaderos la reconstrucción institucional y
financiera.
El panorama
para tales acciones ciudadanas está algo mermado porque sus principales lideras
democráticos están en exilio, y en Venezuela ya no queda una representación significativa
de ellos los cuales tienen influencia limitada y el agravante subjetivo que la
población esta inerte. La apreciación general es que no va a pasar nada y todo seguirá
igual, postura peligrosa para el rescate de la institucionalidad, Sin embargo,
hay que advertirlo, tenemos que involucrarnos internamente, y que de no hacerlo la economía empobrecida nos reducirá a una
pobreza mayor a la que tenemos. Luchamos o nos convertimos en esclavos del
narcoestado sujeto a los caprichos de sus dirigentes corruptos y la previsión
es oscura. Continuaremos viviendo en un narco estado dictatorial, dentro de un
sistema marginal y pobreza similar al cubano.
En
realidad, no creemos que el venezolano común esté dispuesto a vivir en estas
condiciones y por tanto, va a luchar para lograr la libertad democrática,
acepta el apoyo de fuerzas internacionales, pero no va a esperar que nadie nos
resuelva los problemas internos que tenemos. Existe todavía la capacidad, el
carácter y la disposición de cambiar el estado de cosas que han convertido al
pais en una nación desastrosa e infeliz.