jueves, 16 de octubre de 2025

SITUACIÓN EMERGENTE Y RECLAMOS POPULARES

 

 

SITUACIÓN EMERGENTE Y RECLAMOS POPULARES

Genaro Mosquera

El movimiento global continua dictando directrices para el apoderamiento de países democráticos con el propósito de cambiar la sociedad para ajustarla a nuevos modelos de poder dictatorial basados en una estrategia que contribuya a la formación de gobiernos socialistas en franca marcha hacia el modelo chino-comunista y, lograr concretar los intereses de los países del este que han desplegado la línea de conducta de imponer el poder omnímodo, destruir la separación democrática  de los poderes y sustentarse en el poder por medio de la fuerza de las armas y las finanzas producto de la corrupción, para finalmente, gobernar el mundo con la ayuda de satélites latinoamericanos encabezados por un doctrina gestionada desde Brasil y gobernar esta región bajo la tutela  de países socialistas ubicados del otro lado del mundo.

La escasa dirigencia honorable que queda en el país, se bate con narrativas institucionales sobre una base ortodoxa de legalidad para intentar un cambio político democrático; lo que en la práctica resulta una quimera al intentar la acción de participar en elecciones engañosos organizadas por el poder establecido. Indirectamente consolidan la estrategia oficial es decir,  intervenir en unas elecciones globales, siguiendo la apariencia de ser un proceso transparente lo que sirve de excusa al régimen para validarse internacionalmente y lograr aflojar las restricciones financieras convenidas y sintetizadas en la propagandista frase de “embargo económico” con el gigante del norte y de evadir la responsabilidad de la violación de los derechos humanos; finalmente alinearse con las políticas fundamentalistas chinas, rusas, musulmanas y, cubanas; de esta manera, intenta consolidar una estrategia global de explotación de la población concatenada a las globales de control de la humanidad.

Las obstrucciones impuestas a las elecciones primarias para elegir un candidato que intervenga en el proceso electoral nacional  y de elegir a uno de ellos para ejercer la representación de la sociedad civil que enmarque sus desesperanzas está siendo eliminado con un nuevo recurso estratégico, el de  judicializar a los aspirantes usando la supina maniobra judicial, invalidarlos, y lograr artificialmente pasar las posta a otro, al cual le será aplicada la misma medicina hasta lograr que alguno de ellos le convenga al régimen para que sea contrastado artificialmente. La resultante, es que la mayor parte de las gestiones transitan por una vía llena de obstáculos, sustentados por el poder autoritario y apoyada con ventajas en la centralización de los poderes públicos.

El escenario nacional de inconformidad viene creciendo favorecida por el activismo de precandidatos que recorren el país, algunos con denuncia en mano lo cual contribuye de alguna manera a conducir las exigencias de resolver temas coyunturales, pero que también conducen a una composición de fuerzas con otros segmentos que hará evidente la imperiosa necesidad de recuperar la libertad en democracia más allá de la ilusión de resolver el asunto por vía electoral cuyo sistema continúa siendo fraudulento.

La realidad de la crisis es percibida y sentida abiertamente, caracterizada por el hambre evidente y de necesidades insatisfechas, de ingresos limitados e ínfimos, obligatoriamente complementados por el mal llamado emprendimiento especulativo y del empleo inexistente Esa realidad es producto de una política de estado y de la incompetencia. El esquema de vida de la población venezolana ya coincide con la del cubano: destrucción de los servicios eléctricos, limitaciones vitales en la salud, suministro de agua marginal, vías e infraestructuras destruidas, alimentación deficiente, limitación educativa, emprendimiento laboral y comercial de carácter marginal.

Al desplegar la problemática del país, cuya población disminuye y, el poder se potencia, los argumentos publicitarios del régimen hacen ver fantasiosamente lo que no existe, la ausencia de escrúpulos y la oprobiosa riqueza digna de la rebatiña y eliminaciones potenciales por el botín no deja opciones de cambio fácil, y mucho menos, por la vía democrática, de tal manera, que frente al debilitamiento de las iniciativas macro políticas y de estructura orgánica solo la descomposición de los problemas en segmentos reales deja abierto algunos caminos.

Solo la protesta pragmática, masiva y segmentaria marca las prioridades, y probablemente la más importante es la reacción pública frente al deterioro del ingreso familiar, en tal sentido, el tema va adquiriendo dimensiones enormes, ante la disyuntiva, existe la motivación, fuerza y disposición para defender el derecho de percibir ingresos justos y ya lo convierte en un factor de protesta, de exigencias en crecimiento y de cambio; es ahí donde los gremios, agrupaciones civiles en general dirigentes sociales y los dolientes comienzan a exigir la defensa de sus derechos ciudadanos.

El tema anterior asociado a la limitación en el suministro de combustible, está amarrando a los pequeños productores a la supervivencia y, en menor medida a los que usan el transporte con fines particulares quienes cada vez le es más difícil obtener, costear el combustible, las reparaciones causadas generalmente por el mal estado de las vías y la obsolescencia de sus vehículos. Esta problemática cada vez más se acerca a una protesta colectiva que quien sabe dónde nos llevará. Otros temas no dejan de ser importantes, la ausencia e interrupciones de la energía eléctrica causales de tanto daño donde se pierde lo adquirido, nos lleva a la oscuridad e impotencia, a la perdida de activos costosamente preservados, este tema requiere respuestas generalizadas ante la incompetencia de resolver medianamente el tema.

Otro tema relevante, es el costo de los servicios públicos está cada vez más ajustados a la inflación, a la pérdida del poder adquisitivo y la conversión a la moneda americana. Es terrible la ausencia de escrúpulos en la fijación de los precios de las cosas elementales más allá de la comida, que son los servicios públicos y los impuestos, no en vano se siente en el bolsillo la perversidad de un IVA, de las pequeñas cantidades transadas en el comercio, tildadas como “grandes transiciones financieras” las cuales representan casi la mitad de los precios que engorda la incompetencia publica incluyendo el clásico recargo por servicios públicos que van desde la cedula de identidad, pasaporte o cualquier gestión oficial y de la coima en las oficinas públicas nacionales, estadales o municipales convirtiendo la insatisfacción sentida en otro elemento de protesta civil.

Otros elementos de la cotidianidad también son prioritarios y van más allá de la necesidad de un cambio de gobierno por la vía electoral, la cual lamentablemente está siendo dejada de lado ante la realidad y la perversidad de llevarnos bozaleados a unas elecciones fraudulentas e ignorar la ausencia de voluntad política para contrarrestar la desesperanza inducida por políticos mediocres o colaboracionistas. Como decía uno de nuestros proceres, “carajo, vuelvan caras”, es necesario resolver los problemas más inmediatos que nos están acogotando y es imprescindible ejercer la voluntad de enfrentar esa perversa política ejerciendo la debida presión y desplegar las iniciativas necesarias para obtener resultados a las necesidades sentidas, sin dejar de buscar la reconstrucción del sistema democrático por la vía del cambio necesario.

viernes, 10 de octubre de 2025

UNION Y FUERZA LABORAL

 

UNION Y FUERZA SOCIAL


La movilización popular basada en la justicia y la razón mueve los cimientos sociales, es una verdad comprobada a nivel generalizado. El mejor ejemplo es haber vencido parcialmente la presión humillante salarial a la cual ha sometido el régimen a la sociedad educativa venezolana; se ha mostrado que el control centralizado, la imposición por la fuerza de un modelo educativo antidemocrático, al férreo control sindical, al sometimiento oficial a las condiciones de trabajo y a las restricciones impuestas a la autonomía administrativa a las organizaciones educativas.

Las políticas impuestas han sido parcialmente afectadas por la unión espontánea y  fuerza de los educadores poniendo freno al intento del régimen de toda acción controladora y  centralizadora al servicio de una ideología  de hambre y humillación la cual en buena parte es seguida con el argumento de someter a control tan importante sector, de limitar el supuesto gasto para el control de la  inflación y del tipo de cambio, por cierto, receta administrada por consultores extranjeros que influyen en decisiones soberanas..

Las pretensiones oficiales sensibilizan a educadores y, en general a la población quienes reaccionan, primero tímidamente a la imposición sistemática de medidas odiosas que carcomen la economía familiar y, finalmente comprenden que una oposición férrea a esas medidas son instrumentos de lucha  las que de alguna manera se pueda vencer a la fuerza bruta y autoritaria del régimen.

Se ha demostrado que la composición y unión de fuerzas con intereses comunes pueden vencer las acciones atentatorias a la libertad y la dependencia mediante la cual el régimen desea someter a la población usando contratos colectivos amañados e   impuestos por sindicatos artificiales montados sobre una la política de remuneración humillante, despreciativa, y a normas que intentan someter a los educadores a controles centralizados de vieja data que afectan a la clase educadora.

Los factores motivadores de las centenares de movilizaciones fueron el justo reclamo de un  bono vacacional ignorado, el pago desfasado de sueldos y salarios, pero sobre todo  el misero monto de la remuneración que obliga a una condición de efectos desbastadores en la calidad de vida, y muy especialmente  de la seguridad social de los educadores que han visto evaporar sus beneficios sociales, el robo de sus fondos, la  ausencia de aportes formales de sus instituciones sociales a los cuales se continúa aportando, pero que a todas luces son insignificantes y que como consecuencia de todo  eso no pueden pagar los gastos crecientes del mantenimiento de  la salud.

Los efectos inmediatos de la ausencia de financiamiento a los entes de la seguridad social ha sido fundamentalmente el miedo de enfermarse y, peor aún ser sujeto de complicaciones o de intervenciones comprometidas. Ante la imposibilidad de ser atendidos en centros de salud se tiene el riesgo de no solo poner en peligro la misma sino la vida lo cual ocurre en frecuentes casos, Hemos comprobado que clínicas rechazan a pacientes, aun en condiciones de gravedad los cuales no atiende sin miramientos a quienes buscan auxilio médico usando el argumento anti humanitario de no tener cobertura o recursos a los niveles  exigidos lo cual los obliga a tratamientos domésticos búsqueda de ayudas o de la caridad, pero que seguramente conducirán al  agravamiento de sus dolencias tal y  como es el caso de cientos de ejemplos que han cobrado vidas en un hecho lamentablemente homicida..

Es cierto entonces que más allá de haber logrado con la fuerza de las movilizaciones un reconocimiento a un particular derecho laboral, quedan cientos de ellos que condicionan la vida del educador: sueldos justos, infraestructura adecuada, transporte, conocimientos actualizados, decoro en su modo de vida sin dejar de lado la libertad de catedra y libertad personal. Son cuestiones trascendentes que deben fortalecer la protesta la cual no puede ni debe bajar de tono sino todo lo contrario, subirlo, hacer la energía adecuada para lograr las reivindicaciones laborales, las condiciones y calidad de vida, libertad de enseñanza, lucha por la libertad, de elegir a sus gobernantes, y muy importante elegir a sus propias autoridades y, por supuesto potenciar el rechazo a un modelo ideológicamente comprometido con políticas extrañas a nuestra idiosincrasia.

Se ha producido un punto de inflexión, un pequeño logro llamado reconocimiento de un ínfimo derecho, pero la lista es larga que exige continuar con el reclamo justo, la defensa de la justicia, y reventar el continuismo de aquellos que por años gobiernan incluyendo a los dirigentes del movimiento sindical y de las propias instituciones educativas. Pero más allá de su entorno, la lucha es de cambiar el modelo político. Ello implica la construcción de un movimiento social importante orientado al desplazamiento de un sector político de liderees de papel que solo han comprometido al país con sus propios intereses en evidente cohabitación con el régimen quien ha cambiado a la sociedad venezolana para mal.

Es entonces necesario mantener  la Unión de la Fuerza, la presión hacia la conquista libertaria, reventar las aspiraciones continuista de dirigentes interesados, lograr una nueva dirigencia comprometida con el país, y como si fuera poco,  tener claro que nuestra patria  ha sido invadida por fuerzas anti occidentales por una horda de países islámicos  y expansionistas que no solo se han apoderado de los  recursos del país sino que pretenden incluso el apoderamiento  y uso de sus fuerzas para favorecer su presencia en el continente y desarrollar  esquemas de dominación global apoyadas en la corrupción y el  narcotráfico con una masa financiera que compra y arrasa con los intereses locales, soberanos y patrióticos.

La lucha debe profundizarse, no es posible que se caiga en la trampa de mantener la apariencia democrática con elecciones amañadas interesadas, y una tal oposición que requiere su continuidad. Hasta cuando  el reclamo del derecho que más de tres millones de potenciales votantes en la diáspora los cuales tienen el derecho a elegir sus gobernantes, liberar un lastre de dos millones de electores virtuales, que se expulsen a pretendidos ciudadanos  que no son tales sino invasores que tienen documentos para elegir como si fueran venezolanos, que se limpie el registro, los sistemas electorales y de dirigentes electorales, que se haga una selección adecuada e independiente de sus dirigentes, por tanto, esa fuerza de calle debe continuar y hacer de esta tarea un  baluarte con movilización permanente hasta lograr objetivos mayores.

En la fuerza de la unión recae la responsabilidad del cambio de lograr las aspiraciones ciudadanas, reconstruir un país y a sus instituciones. No se puede dejar que se nos continúen imponiendo condiciones humillantes, es un magnífico ejemplo haber arrinconado tímidamente a la fuerza del régimen que ha pretendió imponer medidas que afectan a millones de personas, Que así sea.

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