viernes, 29 de mayo de 2026

REDENCION ELECTORAL

 

EL CAMINO HACIA LA REDENCIÓN ELECTORAL


Desde hace más de veinte años se han denunciado y, documentado las irregularidades del sistema electoral venezolano. Innumerables trabajos de investigación universitaria y de organismos calificados confirman con pruebas irrefutables que el gobierno venezolano incurrió en fraude sistémico desde el mismo momento que inició el control del poder político. Conscientemente, se controló el poder electoral y concentró todos los poderes independientes al margen constitucional. Rediseñaron el sistema electoral y, lo pusieron en las manos de especialistas cubanos y de empresas afectas al régimen. Entregaron la soberanía a foráneos, así como el sistema de identidad nacional para apuntalar el desarrollo de los sistemas informáticos irregulares.

Recordemos para no olvidar, que el Tribunal Supremo de Justicia designado (echado al exilio) dictaminó por sentencia firme de fecha 13 de junio de 2015 declarar legalmente nulo el sistema electoral, incluyendo la inconsistencia del registro. a este efecto, ordenó su depuración y actualización con la participación de representación de la sociedad civil establecida por ley. Igualmente, exhortó a la Asamblea Nacional a designar nuevos rectores del CNE garantizando árbitros idóneos e imparciales. También ordenaron a la Fiscalía establecer las responsabilidades penales correspondientes.

Independientemente de esa decisión del TSJ, se ignoró la sentencia aludida, y continuó la práctica fraudulenta. Para las elecciones del año 2025, no solo despreció la orden de actualizar de manera transparente el padron electoral, sino que, desechó que los venezolanos en el exterior participaran en el proceso; a pesar de todo ello, y que las elecciones presidenciales fueron obstaculizadas, la oposición verdadera ganó arrolladoramente la elección presidencial, la opinión del votante privó de manera evidente. Es ahí, cuando se escamotea el triunfo electoral  con la complicidad del CNE. Se arrebataron las elecciones desconociendo el proceso y, se puso en evidencia un nuevo fraude y apropiamiento del poder, lo cual es fuente de los graves problemas que nos involucran hoy día  a todos los venezolanos.

El  sistema electoral actual, no ha sido revisado estructuralmente de sus condiciones y componentes, de hecho, existe descomposición de la data, claramente manipulada y acompañada de marcadas irregularidades burocráticas construidas con el propósito de lograr la continuidad del régimen. El CNE mantiene el registro electoral corrompido, marcado no solo por incongruencia del padron, sino también por centros de votación creados artificialmente, inaccesibles muchos de ellos. Cualquier denuncia al respecto  desde las más altas esferas tildan a los votantes como fascistas por el simple hecho de adversar al sistema, y someten a amenazas directas o subliminales a muchas de ellas o los amenazan, secuestran, apresan, o desaparecen. 

Aún después de la captura del capo mayor y, basados en el argumento de una paz artificial, y del hipócrita seguimiento de las instrucciones de otro gobierno, el chavismo decide ponerse de rodillas para mantener el poder, y como consecuencia, pausadamente sustituyen de los altos cargos a los maduristas por chavistas y,  hacen todo lo posible para preservar el control del estado; de paso, adoptan la estrategia de  desincentivar la participación electoral, incluso públicamente se oponen a que se realicen, y desconocen los plazos legales de terminación del interinato.

El sistema electoral venezolano, pilar fundamental de cualquier democracia, atraviesa hoy su crisis de legitimidad más profunda. Lo que debería ser un mecanismo de expresión soberana se ha transformado, tras décadas de opacidad, en un engranaje de fraude sistémico. La denuncia es clara: el control institucional ha permitido la manipulación deliberada del sistema electoral, particularmente del Registro, y la exclusión sistemática del derecho a votar de  millones de ciudadanos en el exterior. No se trata de errores aislados, sino de una arquitectura diseñada para garantizar al oficialismo que actúa como representantes de un sistema delincuencial  y de la manipulación de la voluntad popular; el interinato pretende continuar con el sistema para intentar mantenerse en el poder.

El control absoluto del CNE ha impedido auditorías forenses reales. Sin autoridades imparciales, el registro funciona como una "caja negra" donde se incorporan datos falsos sin supervisión de la sociedad civil, elementos claves y condicionantes para restaurar la democracia y por tanto, antes que cualquier elección; una limpieza profunda y tecnificada del REP. es imprescindible. Para restaurar la confianza, no bastan reformas superficiales; se requiere una reestructuración integral basada en tres ejes fundamentales: designar nuevas autoridades en el CNE que gocen de independencia comprobada siguiendo mandatos legales previos; la depuración del registro con la participación de la sociedad civil para garantizar la eliminación de "vicios" como registros duplicados, extranjeros nacionalizados falsamente  y personas fallecidas y, por último, la tecnología debe servir al ciudadano. Se requiere de un sistema de actualización digital remota que permita a la diáspora reincorporarse al proceso político, eliminando las barreras burocráticas que hoy silencian a millones de venezolanos. El modelo de éxito visto en procesos recientes basado en el resguardo tecnológico de actas y de una arquitectura de verificación debe ser la norma. El conteo manual in situ debe convivir con un soporte informático estrictamente auditado.

La democracia no se recupera solo con votos, sino con un sistema que los respete; forzar esta revisión estructural no es una opción política, sino una necesidad histórica para devolverle al país la capacidad de decidir su propio destino. El pueblo venezolano no desea continuar con la dictadura chavista y que después de la defenestración presidencial, los autores y militantes del chavismo, que aceptaron ser comisionados del gobierno norteamericano, que han cambiado de piel vergonzosamente para proteger sus intereses subalternos, es imprescindible en favor de la democracia y de la reconstrucción nacional su salida del poder.

El sistema electoral nos conduce a democratizar el país, pero es necesario forzar la decisión de que los comisionados circunstanciales e ilegítimos tolerados por ahora en la administración Trump  deben irse voluntariamente, o serán echados del poder, someterlos a la justicia como reos que son, e incluso, ir más allá, donde todos los escenarios son posibles.