domingo, 10 de octubre de 2021

ESTRATEGIAS Y TACTICAS ELECTORALES

 

La conducción bizarra de las funciones del Estado con un sistema de gobernanza socialista, ahora se integra pragmáticamente con la Plataforma Unitaria de manera absolutamente cómplice, ratificando su comportamiento contradictorio, mediante el apoyo a las elecciones regionales acompañados con los objetivos del poder y estrategias financieras. De esta manera, se logra una supervivencia artificial, incluso al margen de la ley, no solo como se ha dicho reiteradamente, sobre la usurpación del poder presidencial e institucional dentro de los principios constitucionales y de la mayoría de las leyes, las cuales instrumentaron ignorando las decisiones electorales del Tribunal Supremo de Justicia que en su oportunidad fue elegido legalmente.

Este Poder Judicial en su momento formuló, demostró y sentenció sobre el particular decisiones que han sido compartidas, apoyadas y ejecutadas por gobiernos democráticos, los cuales no han reconocido formalmente al régimen y han insistido en su declinación y cese a la usurpación otorgando facilidades y recursos a un inexistente gobierno de transición; de paso, solicitando reiteradamente la recomposición del sistema electoral para que un gobierno de transición lleve a cabo elecciones presidenciales y de los estamentos institucionales de una república democrática.

Frente a todo ello se ha desplegado una gran actuación de convencimiento para ir a unas elecciones regionales cuyo fracaso, a pocas semanas del evento, la coalición “régimen-plataforma” (me niego a aceptar la calificación de unitaria en esta última) trata de justificar con los efectos de la crisis venezolana, incluso el de sus autores y donde la mayor parte de candidatos han sido pantomimas de una administración fallida. Basta ver los efectos que ellos han provocado inducidos por las políticas malsanas nacionales conducentes a una crisis sin precedentes y a la huida hacia delante de millones de venezolanos, quienes, por cierto, merman el registro electoral en vista que no votarán, ni que les dieran las facilidades del caso, porque es ilógico y contraproducente, sin considerar que su peso electoral sería decisivo.

El régimen, como se ha dicho sistemáticamente, busca desesperadamente ser reconocido, a tal efecto, organizó las elecciones de común acuerdo con representantes de la plataforma cuyas actuaciones eternas en materia electoral han sido de dudosa y cómplice intervención, dándose el lujo de expresar ante sus nuevos cargos electorales que se ha logrado la garantía de transparencia para la ejecución del proceso.

Como se fuera poco, esta estrategia electoral conduce al fatal reconocimiento formal del régimen, y validar la estructura regional por una vía supuestamente democrática, igualmente se lavan la cara para continuar dentro de un periodo de gobierno usurpador y les permite ejercer precariamente cargos públicos en lo que queda de periodo en acción determinante para continuar en el poder y contribuir a imponer la tesis comunista debidamente conectada con los intereses cubanos, en general de las potencias antidemocráticas sustentadas con la visión integral y conceptual del movimiento globalista o progresista vinculado a los nuevos grandes capitales tecnológicos, listos para apoderarse de los países democráticos y ejercer un nuevo esquema, alejado totalmente del humanismo y privilegiando al crimen organizado y a un régimen de fuerza despreciando el acervo democrático de las mayorías sustentado en el sometimiento a los grandes intereses de los privilegiados.

Para fortalecer dicha estrategia, el régimen y sus aliados han explorado lo necesario para lograr aflojar las restricciones económicas impuestas por los países desarrollados en su afán de proteger derechos humanos y detener el crecimiento delincuencial de la droga y el terrorismo. Acuden a sus oscuros funcionarios infiltrados en los organismos internacionales para que con sus iniciativas logren mediante un esquema maniqueo, poco profesional, pero efectivo políticamente, basado en la observación internacional, si es que ese esquema pueda llamarse acuerdo como el publicitado con la Unión Europea y organizaciones de dudoso comportamiento en el pasado, tal como lo es el Centro Carter. Obviamente, sin dejar de lado la observación interesada de rusos, turcos, mexicanos y de otros países cuyos gobiernos son de origen electoral fraudulento,

Las diatribas de procedimiento parecen un sainete con las declaraciones interesadas de ambos bandos, es decir, régimen-UE que da la impresión de chantaje En el terreno de la observación internacional, si es que así pueda denominarse el acuerdo suscrito entre el CNE y la UE, parece que la forma como se ha manifestado perjudica los planes electoralistas, pero que no son diferencias de fondo puesto que sus representantes están obviamente emparentados con los objetivos socialistas comprometiendo incluso el prestigio institucional de la Comunidad Europea ante el teatro de un impase entre el régimen y el secretario de la diplomacia europea, que con fines particulares, pone en un supuesto estado crítico los acuerdos políticos en Venezuela y en realidad el efecto que produce es comprometer el trabajo de la Unión Europea.

La población como masa social percibe difusa, pero con sentido realista esas maniobras lo cual se traduce en la falta de entusiasmo para su participación masiva, al percibir el engaño y sustenta tal actitud despreciando a falsos ídolos, igualmente mentirosos y oportunistas, Incluso la psicología social de comportamiento similar a  una pandemia se extiende por el territorio, invadido de cubanos, rusos, chinos, turcos, colombianos integrantes de las guerrillas y explotadores de recursos en una policromía criminal global. Igualmente se extiende al sur del continente e incluso, más al norte, cuyas condiciones electorales poco claras generan también poco animo colectivo para participar en procesos cuestionables cuyo resultado es predictible. Es evidente, cuando las elecciones de noviembre, hecho irreversible se produzca con observadores chucutos e improvisados por el tiempo, a esta altura, el representante europeo afirma que “no se puede esperar que las elecciones sean como las del país más democrático del mundo” y que la participación de la plataforma dizque unitaria, tendrá que ser acompañada por la CE porque esa presencia es garantía para la oposición de que esté presente en Venezuela para auditar y garantizar su validez.

Frente a toda la situación expresada, se capturó la atención de la dirigencia de la plataforma, la cual ya se centró en las elecciones, sin importar claro está, la opinión de la potencial mayoría de la población, comprometiendo directamente la lucha por la libertad y la aspiración de zafarse del poder del régimen y de sus vínculos con estrategias similares como son los casos en México, Boliviana Argentina, Nicaragua, Cuba y sus esquemas tácticos están en plena ejecución, en las elecciones colombianas, nicaragüenses  y chilenas.

Como resultado del proceso que nos ocupa, algunos dirigentes, nuevos y no tan nuevos, lograrán parcialmente y minoritariamente sus objetivos particulares, deslastrándose luego de los intereses de la plataforma y actuando dentro de los intereses de su entorno, sin garantía alguna y, sujetos a las directrices de los mentores regionales que los van a reconducir para que no se salgan de la madeja de intereses locales y por supuesto regionales.

Una cuestión quedará clara, con su actitud dejaron congelado el proceso de resistencia y de cambio, lo han diferido para intervenir en algunos años en el proceso electoral presidencial y retomar el ciclo perverso de perdida de la libertad y la democracia en Venezuela.

Nada es eterno, ya vemos cómo van cayendo naturalmente dirigentes de la revolución de pacotilla y depredadora, en lo que nos queda, conviviremos si nos dejan con el régimen y su coalición con la plataforma. Pero no vamos a dejar de luchar y procurar que lideres emergentes rompan este pernicioso concubinato tratando de que se conviertan en un pivote de la lucha por la reconquista de la democracia en Venezuela. Los desafíos deberán enfrentarse con nuevos métodos y con nuevas herramientas para comenzar otro ciclo. Quizás también haya diferentes jugadores.


sábado, 9 de octubre de 2021

LO INEVITABLE SE HIZO VIABLE

 



Todo se está cumpliendo de acuerdo con los planes del régimen, es inevitable la celebración de las elecciones regionales, igualmente la composición de fuerzas entre el régimen y la Plataforma Unitaria. En este caso, la gobernanza se integró pragmáticamente, de manera absolutamente cómplice, incluso al margen de la ley, no solo como consecuencia de la usurpación del poder presidencial e institucional, incluso en contra de decisiones del Tribunal Supremo de Justicia legítimamente electo, las cuales se han formulado, demostrado y sentenciado, amén que las mismas han sido compartidas, apoyadas y ejecutadas por gobiernos democráticos que no han reconocido formalmente al régimen y han insistido en su declinación y cese a la usurpación otorgando facilidades y recursos a un inexistente gobierno de transición.

Las acciones anteriormente señaladas han contribuido a legitimar al régimen, se le ha lavado la cara a la dictadura y a la corrupción, se le abrió la posibilidad de aflojar las restricciones de países democráticos contra los que no lo son y, de manera flagrante continúan actuando contra los derechos humanos y claramente muestran sus vínculos con el narcotráfico y sus acciones dictatoriales.

La composición de fuerzas “régimen-Plataforma Unitaria” valida el proceso electoral con la ayuda y complicidad de personajes de la Unión Europea, los cuales presuntamente certificarán elecciones fraudulentas proporcionando apoyo aparentemente institucional a un proceso que continúa cargado de irregularidades, no solo en sus bases de datos, sino incluso en sus métodos y procedimientos.

Volvemos a lo mismo, la observación internacional encabezada por representantes comprometidos con el socialismo integrantes individuales de la Comunidad Europea a quien nadie ha autorizado formalmente, y del Centro Carter, con sus conocidos antecedentes, hoy, brazo complementario, líder y cómplice del movimiento globalista, enemigo de los sistemas liberales. Ellos le darán la bendición al régimen chavista para dar continuidad al poder del régimen venezolano en evidente contradicción política.

Es la fórmula mágica para consolidar la usurpación, la cual será utilizada para la propaganda y vinculación con los movimientos patrocinados por el Foro de Sao Paulo y sus estrategias de apoderamiento global mediante el apoyo al movimiento llamado “progress”, quien sustentado en el catecismo de los planes de las Naciones Unidas que copiaron oportunistamente para usarlos de manera maniquea contra la esencia de la democracia occidental y el uso controlador de las tecnologías cuyos propietarios son ahora los dueños del mundo.

Todo conducirá a extender de manera sospechosamente invalida la acción y duración del régimen incluyendo a los partidos políticos, disminuidos y sin representatividad que se canibalicen nuevamente con vista a las elecciones presidenciales.

Toda esa estrategia tiene un efecto directo sobre la población sobre las cuales se impone un programa restrictivo de remuneración y política monetaria tendentes a lograr la destrucción de la meritocracia, nivelar por debajo a la población activa, y someterla a la pobreza, incultura, humillación por la fuerza y control policial, para gobernar a sus anchas sobre los despojos que van dejando a su paso.

Es particularmente dramático el efecto de esta política para la supervivencia del venezolano común y que se ha puesto de manifiesto con el crecimiento de la pobreza extrema quien lucha día a día para sobrevivir en un entorno de falsa recuperación económica, inducida por la inundación de dólares producto del lavado de dinero, del narcotráfico y de las muy honorables remesas de una diáspora para mantener a los que se quedaron, cuyos montos anuales son significativos y que lamentablemente son acaparados para favorecer las triquiñuelas económicas del régimen, y dar sensación de falso bienestar, el cual le viene de perlas para su agenda electoral.

La acción se extiende a un plan macabro cuyas consecuencias económicas son formidables que implica la destrucción de todo el aparato productivo estimulando con dinero lavado la inversión en nuevos negocios comerciales, en  la reconversión aritmética impuesta por decreto donde los usuarios solamente ajustan sus sistemas para quitar seis ceros a la deteriorada moneda  para sumar en el tiempo la bicoca de catorce ceros poniendo al bolívar como una divisa lastimosa e inútil sustituida ahora por el odioso dólar; por cierto, miel para los bolsillos de la dirigencia oficial.

En realidad, esa ambición lograda no es contradictoria, hablan mal del imperialismo y el liberalismo, pero no se resisten a preservar las divisas en bancos americanos, a desear con todas sus fuerzas vivir en el norte, de enviar a sus hijos y familiares a centros del primer mundo. Muchos se han alistado, incluso los más altos jerarcas y capos, incluyendo el plan de infiltración para ejercer la acción internacional de infectar con sus ideas oscuras un supuesto globalismo sustentando en la lucha de clases.

El régimen se muestra seguro de ir a elecciones regionales, obviamente manipuladas para lograr lo inevitable, potenciar la complicidad, incrementar la burocracia aprovechadora de los recursos públicos. Ante tal realidad no nos queda más que decir, si no la típica frase conocida por todos ya que estamos en Navidad por decreto, centrar los deseos en nuevas esperanzas al decir: “Nos vemos en dos años”.

Fúñanse los que protestan, los nube gris, los abstencionistas, que voten los comprometidos o ingenuos, aunque sea un delito, pero debe quedar claro que el que vote en un proceso fraudulento e ilegal es un delincuente.

Esperemos en el futuro incierto la contienda electoral presidencial para darle nuevo chance al largo camino a la simulación democrática, volteemos para otro lado cuando se corra la arruga por ausencia de decisiones, incluyendo la complicidad de la Plataforma Unitaria, que ha fortalecido al régimen comunista más corrompido y entreguista de la historia de Venezuela.