sábado, 9 de abril de 2022

ILUSION ECONOMICA

 


La estrechez económica de la sociedad venezolana, cuyo ejemplo más significativo es el de los profesores universitarios y, en general, de la comunidad universitaria los ha llevados a la condición de marginalidad, como consecuencia, reaccionan y protestan ante este estado de cosas, denuncian las políticas salariales impuestas, y la violación de los derechos contractuales. Han comprendido muy claramente la intensión de someterlos.  Ahora, el régimen profundiza la intervención, apoderándose de la administración laboral sometiéndola a un sistema presupuestario centralizado, creando sindicatos oficialistas, cambiando los procedimientos, controlando totalmente las tablas salariales, organizaciones y hasta el emprendimiento. Se han apoderado de la infraestructura física, y provocado el éxodo de millones de venezolanos en un número sin precedentes se fueron con sus ilusiones, carga intelectual, y sueños a otros territorios.

 

Han dejado colgado a pensionados y jubilados, a profesionales, educadores activos y a personas que no han podido emigrar los cuales están  sujetos a la ignominia y humillación  de un sueldo que se aproxima al salario mínimo, Demagógicamente anuncian en medio de grandes fanfarrias un incremento “justo” de sueldos y salarios, sin mencionar que se están despreciando derechos sujetos a leyes, reglamentos y convenciones, de tal manera, que persiste una remuneración que no satisface siquiera la adquisición de la cesta básica. Continúa estando a la cola de la sociedad con ingresos muy lejos de los internacionales que no permiten la sobrevivencia y ubican a las personas y familias enteras en una condición inaceptable.

 

Las acciones del régimen han convertido al venezolano en un nuevo hombre, miserable, humillado y sometido al gran propósito de crear la “cubiche patria grande”. Esta patria se desenvuelve en un entorno económico de crisis, echándole la culpa a supuestas restricciones norteamericanos, venden la ilusión de recuperación económica, se articulan con los dirigentes de una supuesta oposición, y a empresarios oportunistas que en nombre de la paz y de la publicitada reactivación se entregan y les hacen el juego a las estrategias oficiales mirando a otro lado las violaciones gremiales e ignoran los sueldos de hambre. Se hacen cómplices o se dejan chantajear, y el pueblo entiende que se hicieron parte del juego, y de la corrupción.

 

Dentro de esa perspectiva, el régimen continúa vendiendo la ilusión de la reactivación económica basado en directrices chinas, rusas e iranies. Toman partido a favor de ellos en la controversia contra occidente, dan apoyo estratégico para facilitar la explotación de los recursos naturales, sirven de cabeza de playa en un ejercicio de perdida de soberanía. Como parte de esa estrategia se acercan con disimulo al imperio para negociar con las empresas petroleras americanas bajo el señuelo de procurar los recursos para lograr incrementar la producción petrolera y, hacer creer que esta relación potenciará la economía del país. Despliegan un engañoso acercamiento diplomático, que acompañada de la simulación de una economía dolarizada quieren dar la impresión de recuperación económica y acercamiento a nuevos esquemas socio económicos con la vista puesta en la fantasía de unas elecciones presidenciales sin cambiar las condiciones para su ejecución y obviamente secularizarse en el poder.

 

Las acciones de orden monetario, apoyadas en amplia publicidad acuñan la frase que se “acabó la hiperinflación”, adobada con la inundación de dólares del narco estado, de remesas y liberación de impuestos, de importación de libre arancel, de facilidades para el emprendimiento de sus bolichicos, para invertir en lo que no pueden manejar internacionalmente. Crean centros comerciales, bodegones y facilitan la comercialización de productos importados a mas bajo precio que los de la escasa producción nacional y siembran la ilusión de prosperidad, la cual es solo usufrutuada por un porcentaje de venezolanos traidores que no excede del tres por ciento de la población. Se da la apariencia maquillada de pintura y decoración de bulevares, siembra de palmas, construcción de frisos en instituciones educativas y en sitos referenciales de la capital, por supuesto, independientemente de la ausencia de respuesta coherente por la ausencia de energía, agua, trabajo y del hambre, proyectando una visión controlada convertida en matriz de opinión,

 

El régimen induce a la población a acostúmbranos a lo peor; una vez que dejaron morir a cientos de instituciones, especialmente las educativas; pintaron con baja calidad las viviendas que se columpian en los cerros, destruyeron aeropuertos, espantaron a líneas aéreas y tienen el tupe de hablar de turismo como malabaristas disimulan la realidad. Ocultan como magos la verdad y la tapan con mentiras, apoyan invasiones, justifican la persecución y retienen sin juicio a los presos políticos, ocultan muertes y el ajusticiamiento, Pregonan sin mojigatería que se “aproxima el bienestar económico”, que se va por buen camino, que el régimen ha cambiado de modelo para aproximarse al chino, es decir, estimular el emprendimiento, y ocultan las intenciones de control político, policial militarista, acompañado con una política salarial embustera. Estimulan la dolarización y dejan que flote especulativamente con gran despliegue pirotécnico, mientras vacían aún más las arcas del país, se endeudan, y esconden con gran maestría la gran fortuna nacional que cambió de manos a unos pocos.

 

Se pregona que todo va mejor, que el empleo se potenciará, y que la economía mejorará por arte de magia, lo que se debe saber es que aparte de secretos acuerdos con la mal llamada oposición, el acercamiento  real o no  a los americanos, y el apoyo ruso-chino, no permitirá elaborar otro modelo de gestión basado en el intento de separar la economía de la política como dicen algunos teóricos ancestrales, la realidad es que se continúa con una economía engañosa de falso crecimiento relativo a costilla del hambre, salarios bajos y control político convirtiendo a los  venezolanos  en personas serviles, llenos de impotencia, afligidos con desesperanza y postración que se traduce en quiebra moral.

 

Pero no todo les puede salir bien al régimen, insistentemente la sociedad civil ha hecho llamados al llamado interino para ampliar y profundizar la refundación de un país en manos de una nuevo liderazgo que complete las competencias que le fueron otorgadas, sin embargo, el susodicho solo recogió tales llamados en el discurso y no ha hecho nada,  ni hará nada, solo protege a sus asociados,  ha cambiado el  interés patrio y el honor por otra condición haciéndose cómplice de las acciones del régimen quien ha tenido  la habilidad de convertirlos en colaboradores y protectores de sus propias intereses, a jugar en una fantasiosa salida electoral de corto  plazo sin condiciones objetivas facilitando al régimen permanecer el poder apoyados por una fuerza entera  represiva y militarista,

 

Nuestra sociedad, especialmente la juventud jamás ha sido servil, con orgullo debe entender que este estado de cosas no puede continuar, por ello, están obligados a convertir a la sociedad civil en verdaderos representantes de la patria, a rescatar a un pueblo el cual ha sido hipnotizado por la magia fantasiosa desplegada por el régimen, que lo ha dominado, esclavizado a sus designios y ha establecido conductas antidemocráticas sin remilgos al restringir las libertados y provocar la perdida de la democracia. No se puede acompañar un modelo económico tal y como ha sido diseñado separando la economía y la política condicionada a que al venezolano se arrodille.

 

Un nuevo liderazgo debe tomar los elementos objetivos de cambio en sus manos, debe apartar de una vez por todas a una vergonzosa oposición, apoyados en un sector educativo irreductible, somos millones de personas, y no nos dejaremos gobernar por una minoría a pesar de sus estrategias. Tenemos la fuerza, la intención y los motivos para el cambio, Solo falta la sinergia de un verdadero liderazgo.

sábado, 19 de marzo de 2022

EL MISMO CUENTO: DIALOGO, NEGOCIACION Y ELECCIONES

 


La situación política global sirve de marco de referencia para el ejercicio del poder de un país en particular cuyo nivel de influencia irradia al exterior y regresa en una especie de retroalimentación. Un buen ejemplo de este efecto se pone de manifiesto dentro del conflicto ruso-ucraniano el cual ya alcanza generalidad y que ha movido a los actores principales a desarrollar acciones de defensa y ofensiva para mantener sus objetivos particulares. En ese entorno el gobierno estadounidense en una de sus múltiples estrategias mueve su influencia hacia Venezuela con el argumento petrolero y se acerca al régimen venezolano jugando por bandas, es decir, rescatar a nacionales secuestrados por el régimen, sondear la política petrolera con miras a proteger las inversiones de sus empresas energéticas. Usa argumentos poco creíbles, e insiste en preservar, queriendo sin querer al régimen transitorio, estableciendo un acercamiento odioso con el régimen y desarrollando nuevamente la estrategia comunicacional sugiriendo que la crisis venezolana debe ser resuelta mediante diálogo y negociación.

Estimula como política particular el acercamiento con el apoyo de intereses subalternos al régimen y de la oposición perfeccionando los factores involucrados para buscar resolver el tema mediante el argumento de hacer elecciones presidenciales adecuadas.

Frente a esta estrategia, la oposición fortalece esta posición y el régimen promete retomar dicho diálogo en una acción inútil, intrascendente e hipócrita. Vuelven sobre el tema con el objetivo puesto en preservar sus intereses e intentar desbloquear o flexibilizar las restricciones internacionales. Anuncian conocer las verdaderas expectativas de la población y las usan como elementos tácticos para retomar una supuesta ronda intensiva de consultas y reuniones con todos los sectores de la oposición y de la sociedad civil. De paso anuncian que el diálogo es necesario especialmente cuando el país avanza hacia mejores condiciones económicas en un ambiente de paz, e intentan ampliar el tema mediante la convocatoria de los sectores económicos, sociales y de trabajadores en general.

El planteamiento anterior obedece a una estrategia de continuidad del poder para intentar obtener ventaja especialmente e intentar lograr total o parcialmente el desbloqueo a las restricciones económicas internacionales, quedar bien con su aliado ruso al justificar la masacre ucraniana desplegando un discurso ambiguo y oportunista. El asunto adquiere dimensiones importantes cuando la ONU celebra la reapertura al diálogo oposición-régimen y el Departamento de Estado celebra igualmente dicha apertura con la intensión o no de neutralizar el apoyo a Rusia, conseguir la apertura a sus empresas petroleras en una acción envolvente ignorando las decisiones del Poder Judicial, de las acusaciones a dirigentes del narcotráfico y haciéndose nuevamente de la vista gorda ante la represión, los presos políticos y la reiterada violación de los derechos humanos.

Frente a este entorno geopolítico, todo apunta a que la llamada oposición y el propio régimen con la resonancia ampliada de una convocatoria de otros sectores apoyan una solución electoral sujeta al supuesto resultado del diálogo se va a concretar sin condiciones de realizar las elecciones presidenciales previstas en la Constitución apoyado en el argumento que las mismas están a pocos meses de distancia.

La mal llamada oposición, dividida y sin estrategia electoral alguna se le viene el tiempo encima sin que haya resuelto el tema de los partidos políticos que no tienen representatividad; sin resolver la justicia de los cientos de muertos caídos en las protestas públicas, de los presos políticos y, las restricciones a las libertades públicas. Todo este contexto dentro de una situación que se desarrolla en un ambiente extraño e hipócrita.

Frente a toda esta circunstancia queda diferido el cambio de modelo político y la transición engañosa en un país que ha sido arrasado en veinte años, que ha sido sustentado en falsos positivos, argumentos engañosos y la manipulación de la solución de los problemas económicos. Para colmo, usando la expresión de un país en paz.  Todo indica que en la organización partidista de oposición no existe coherencia y muy difícilmente a corto plazo pueda superar la imprescindible unidad y coordinación, incluso ponerse de acuerdo con partidos legítimos, con dirigencia calificada, electa democráticamente por sus militantes, para poder superar los grandes escollos de la cacareada unidad utópica

La respuesta a esta fragmentada y colaboracionista organización tiene que ser enfrentada con algunos elementos básicos, primero con la creación de un nuevo liderazgo mediante la incorporación de dirigentes renovados, y a reconstrucción de los partidos políticos. La necesaria preparación de ese liderazgo legítimo es imprescindible para enfrentar al candidato oficial en el momento que puedan llevarse a cabo elecciones libres y transparentes. Sin la debida coordinación de la sociedad civil, ello no será posible en la medida que el divisionismo interno de los personajes que han monopolizado a la oposición continúe con sus malas prácticas colaboracionistas protegiendo sus intereses circunstanciales.

Es evidente que las particularidades egoístas de los actores citados son un obstáculo para la construcción de un movimiento social poderoso de alcance regional y nacional que permita la coordinación y preparación de nuevos esquemas políticos y estratégicos destinados a lograr una verdadera representatividad que los induzca a potenciar el desarrollo y el cambio. Igualmente, que enfrente de manera decidida al gobernante que pretende ser eterno. Este movimiento si no cuenta con un mecanismo democrático de participación, legitimación e incorporación por la vía de la consulta primaria y ubicada en un enclave adecuado, con suporte de un movimiento constituyente todo esfuerzo será inútil.

El diálogo propiciado por actores heterogéneos que pregonan un adelanto electoral es iluso como fórmula de solución de la crisis, Sus acciones nunca conducirán a adelantar elecciones nacionales para legitimar la democracia y mucho menos considerando el interés del régimen de preservar el poder a como dé lugar e independientemente de las acciones penales internacionales, las acusaciones de violación de los derechos humanos, complicidad con el crimen internacional, la corrupción, estímulo a la guerrilla protectora del narcotráfico y el apoyo a países antidemocráticos ávidos de mantener su cabeza de playa en Venezuela y explotar sus recursos de manera indiscriminada incluyendo acciones proxenetas de la conocida isla caribeña.

Bajo el supuesto de lograr la construcción de un poderoso músculo político de verdadera oposición, la elección de un liderazgo válido que descuelle en un candidato unitario se necesita un trabajo minucioso, no solo de activismo, denuncia y planeación, sino también resolver multitud de obstáculos en tiempo récord de al menos un año. Entre ellos, los intereses del régimen de preservar el poder por todos los medios, su oposición a cualquier asunto que conlleve a la alternancia política, los compromisos con la izquierda tradicional y de los países antidemocráticos inscritos en la agenda globalizadora, de objetivos oscuros, opuestos a la economía occidental favorecedoras del control social centralizador y de exterminio.

Estos factores integrantes de la médula de obstáculos para el ejercicio democrático son prioritarios, y no deja de ser muy importante, reiterativo y clave para la instrumentación el sustento del sistema electoral corrompido, que le ha permitido al régimen el control electoral, los esquinces de una falsa representación en sus organismos directivos, y la puesta en práctica de los métodos electorales cuyos resultados fraudulentos les ha permitido alardear de una mayoría falsamente construida y, además la he hecho  exportable al continente para contribuir a desarrollar el modelo de la “gran patria grande” y de penetración a otros gobiernos incluyendo el norteamericano.

No nos cansaremos de pregonar la necesidad de resolver el tema del sistema electoral, inválido y producto de un registro electoral corrompido que necesita ser reconstruido a corto plazo lo cual es una condición para que el proceso adquiera validez. Si el registro electoral no se recompone no habrá posibilidad alguna de aceptar las elecciones las cuales estarán bajo condiciones fraudulentas, y con circuitos electorales bajo total control del régimen.

Adicionalmente, el tema de la identidad del venezolano debe ser resuelto, no solo por la incorporación de una población que ha sido reconocida fraudulentamente como de nacionalidad venezolana, sino integrada por identidades virtuales cuyo monto millonario ha dado origen a tanta trácala electoral. Algunos elementos claves son imprescindibles, determinar quiénes son venezolanos con derecho al voto, ubicaciones claras en su registro, y el establecimiento de un mecanismo electoral a millones de votantes que viven en el exterior.

No se puede dejar de lado la limpieza del registro y su control organizacional, sacando las manos de militares y sus procedimientos en un evento civil democrático. En otra prioridad el sistema electoral digitalizado tiene demasiadas fuentes de corrupción para tomarse como sistema valido. Los procesos manuales tienen vigencia y confiabilidad frente a los susceptibles mecanismos electrónicos, de fácil manipulación como se ha demostrado desde hace mucho tiempo.

Todo el sistema de cambio en el país ha sido condicionado a diálogos inútiles en apariencia democráticos, pero todo debe estar sujeto a la reformulación organizacional de la oposición montada sobre un nuevo liderazgo y de partidos políticos deslastrados de una dirigencia desprestigiada los cuales deben ser sustituidos por dirigentes electos en primarias. con nuevas fórmulas organizativas, incluso la aparición de nuevos partidos. Si ello no se hace, se la esta haciendo el juego al régimen, a sus aliados extranjeros, a la corrupción, al crimen organizado y finalmente, a un modelo político global que conducirá al país al continuismo de un régimen que no solo arruino al país y a su gente y que continuará gobernando sobre las cenizas, de la humillación, y de un nuevo hombre oportunista, inculto y sujeto a la depravación del sistema democrático.

Es urgente un cambio radical e integral, o nuestras contradicciones se agudizarán y el país como tal se diluirá hacia una estructura artificial, sin ciudadanía propia, en lamentable condición humana que hará muy difícil la paz y las condiciones fundamentales para la refundación del país.