jueves, 5 de febrero de 2026

RUPTURA E INCERTIDUMBRE

 

Universidad de Florida

Universidad de Illinois en Chicago

 RUPTURA E INCERTIDUMBRE

Genaro Mosquera

El vacío político inmediato que dejó en Venezuela la abrupta salida del poder de un presidente ilícito  ha sido llenado a través de una medida tutelar y, justificaciones cuasi-legales, la cual permitió que la exvicepresidenta, independientemente de su responsabilidad en hechos punibles, se designara teóricamente para dar estabilidad operativa y, evitar detener las actividades nacionales y que se desatara un clima de violencia.

Toda esta estructura de poder, configurado como gobierno temporal, todavía se mantiene comprometido con el secuestro del pais, robo de la elección presidencial, y, persecución de opositores, muy a pesar de que, el nuevo  régimen está operando  bajo la intervención de la administración Trump quien ejerce el tutelaje para detener el nefasto modelo político socialistas antidemocrático.

La acción estratégica tutelar ha tomado diversas formas, desde el  reconocimiento y la protección a la máxima dirigente de la oposición, a sus directivos, y mantener controlado el bloqueo económico y aeronaval, accionando por la fuerza para neutralizar  el tráfico ilícito de estupefacientes, y el comercio internacional irregular, especialmente petrolero y, de su logística.

Mantiene también, pese a los desplantes de la presidente encargada y sus acólitos un plan condicionado al manejo indirecto de los ingresos petroleros, pero también, mantiene las acciones y planes de captura a lideres mayores del régimen. Se ha defenestrado el poder madurista, sin invasión, bajo una acción militar centrada en la búsqueda y apresamiento de los dos mayores  delincuentes de los tiempos modernos en Venezuela los cuales han sido  debidamente acusados y documentado sus expedientes para someterlos a los jueces  norteamericanos y, en proceso muy activo los internacionales. Se ha establecido un protocolo para suplir al jefe mayor a través de un procedimiento que simula apoyo en  la constitucionalidad a conveniencia y nombra el cargo interino enunciado por la magistratura y, apoyado  por la Asamblea Nacional cuestionada, dejando en la administración a buena parte de ejecutivos del  defenestrado que, detentan el poder civil y militar respectivamente, por supuesto guardando la respectiva conveniencia.

Ha surgido la controversia entre las funciones de gobernanza, incluso de alcance personal el cual  aflora  en una insólita repartición del poder, se ha creado artificialmente un triunvirato, donde uno de sus integrantes, dice tener el poder apoyado en paramilitares que, tienen la fuerza para desestabilizar al pais si le conviene, y otro que, detenta la formalidad militar, que intenta demostrar confianza frente a una acción militar; supuestamente de gran poder de reacción, equipado con material de guerra ruso, chino, iraní y dirección cubana, pero que lo expuso al fracaso militar y sometimiento a un poder externo quien sacó a su comandante en jefe en sus propias narices de la más fuerte y grande instalación militar de Venezuela. Acción militar que con una fuerza relámpago  ocupó el  fuerte bajo su control, y, en un parpadeo, comprometieron  toda la organización militar, que eliminó la tutela militar cubana que fue diezmada y en huida. Esta situación comprometió al supuesto liderazgo del Estado Mayor Militar minando la conducta de la fuerza armada, limitando el supuesto poder de su líder que intenta ejercer  influencia a quien dirige el triunvirato. Se completa la jugada azarosa mediante el reemplazo del generalato por otros, donde la mayoría de estos está señalada en expedientes de corrupción en su contra. Eso es lo que tenemos hoy y, es evidente fuente de inestabilidad.

Se inicia otra etapa en ese escenario político, se han puesto condiciones de todo orden, legales, militares, comerciales, y  económicas, y la presidencia encargada obligatoriamente debe accionar pagando el precio de mostrar normalidad  y recuperación, pero como todos saben, cuando el tutor, representado por el director de la CIA  emana directrices ante la presidencia provisional, cuando este da vuelta, los susodichos hablan de soberanía, revolución eterna, que ella lo resolverá todo, que aumentará los sueldos y salarios, dolarizará la moneda, que, soltará a los presos políticos, creará fondos financieros soberanos. Pura hipocresía y apariencia como es su costumbre, pero la realidad es que  obedecen o serán defenestrados.

La presidente provisional, hará lo que tiene que hacer para buscar normalidad, y tiene que permitir cambiar los esquemas reglamentarios para abrirse a una economía liberal  y, finalmente dejar de emitir hipócritamente discursos inútiles, y  todo lo contrario a lo emitido en sus mensajes públicos de inspiración chavista. Con este esquema, inscrito en la realpolitik, trata de conseguir calma en el país, crear esperanzas y abrir los mercados, pero realmente, en un clima de relativa paz se requiere controlar algunos factores, entre ellos, sustituir a personajes comprometidos con la corrupción mediante una estrategia de ir incorporando expertos en las áreas de crisis. Los responsables del gobierno en general hacen lo contrario a los acuerdos hechos e improvisan con chucutos planes de cambios legales, e ignoran los más relevante, de no solo lograr participación plural, sino también preparar las bases para elegir una Asamblea Nacional. cuestión que está muy lejos de su pensamiento, igualmente  reconducir leyes para lograr la seguridad jurídica, social  y económica. Mentiras, mientras tanto, Miraflores es un patio lleno de  conductas furtivas e incertidumbre.

Hemos visto la coyuntura de la política en Venezuela inscrita en un guion, cuyo escenario puede auto decorarse, donde se aprecia cada hora el doble discursó y se apela a un nacionalismo embustero, que: “Maduro volverá, te esperamos de vuelta, , nadie nos arrodilla, que somos un gran país soberano”, en realidad, pura narrativa de telenovela, mientras tanto, fluye de manera estridente la incertidumbre, en la calle continúa la represión, el encarcelamiento  con puerta giratoria, es decir parte de los presos políticos salen de las cárceles con restricciones de libertad condicional,  mientras otros entran sin juicio, solo por haber manifestado la alegría de haber detenido al comandante en jefe. La purga militar se profundiza y el miedo oficialista cunde ante la posibilidad de otra esperada extracción. Pero por el otro lado, la otra cara al tutor: le hace rendir pleitesía y obediencia, disimular el malestar  interno oteando un futuro muy negro que intentan ocultar mediante expresiones bravuconas bien conocidas por los venezolanos por sus cargas picantes y de expresiones coloquiales.

Todo es una doble cara o ¿es parte de un sainete, hasta dónde llegará el asunto? y surgen preguntas incómodas, ¿los atraparán, se fugarán, o conciliarán, se eliminarán entre ellos, alguien acecha en Miraflores, accederán a aceptar la legitimidad, se van a entregar? Por su parte, militares de cúpula haciendo actos de contrición, rezan públicamente, y lloran de arrepentimiento. Clima de incertidumbre, coloquialmente “es una merienda de negros.” ¡Los colectivos serán desarmados o no, seguirán siendo el poder de los barrios ¡No lo duden, no lo harán, quieren seguir en lo mismo, y potenciales agrupaciones pueden crear problemas civiles importantes con amplias consecuencias para la estabilidad futura del país!

Si la dirigencia provisional accede a los designios de Trump para el país, en nuestra opinión, la probabilidad de un conflicto armado a gran escala sigue siendo baja. Pero el riesgo de inestabilidad también reside más allá del chavismo, todo depende de la provisionalidad.  Si los chavistas ceden a la presión estadounidense, otros grupos podrían interpretar dicha acomodación como una traición ideológica y recurrir a la violencia frente a una fuerza armada en decadencia o sin haber sido reorganizada.

Aún no está claro cuán duradero será el régimen provisional, pero ya es muy tenso. De hecho, es probable que el ala civil y el aparato para- militar y militar tengan o no tolerancia pragmática  se alejen o no de los esquemas socialistas o revolucionarios hacia un mercado liberal y, conectarse con un sector “enemigo” y de sectores de la población en general con el único propósito, de lograr terminar el periodo ilegal del capturado, tal y como la aprobó el falso TSJ.

El estado mayor de las fuerzas  armadas está desacreditado, no solo como cómplices de un régimen corrupto, que no supo defender la constitución tal y como lo pregonan, pero, siguen con el control que les ha permitido  beneficiarse de la operación de las empresas estratégicas, como el petróleo, el oro, la distribución de alimentos y los mercados de drogas apelando simultáneamente al pregón de la ideología nacionalista,  y antiimperialista si es que es, particularmente relevante dentro de las fuerzas armadas; pero  que realmente son ingredientes de inestabilidad, y/o pueden quedarse tranquilos, esperar la cárcel o maniobrar por la fuerza para cobrar la presunta  traición.

Mientras tanto, desde el alto poder se ve que están dispuestos demagógica y oportunistamente  a preservar la estabilidad para su propia supervivencia y, que los poderes militares derrotados, pero no eliminados, tengan un alto costo  que supone para ellos, continuar alineándose o no con el liderazgo civil,  lo cual es un riesgo calculado, o se alinean, o se profundiza la contradicción que en realpolitik  significa que, tendrán una nueva derrota, o que, terminará en un conflicto asimétrico  o,  por el contrario se alinean con la voluntad popular.

Se prevén acciones de fuerza, y toma de medidas  que pueden ser favorables o  no,  tales como: soltar a todos los presos políticos sin penas de presentación o limitantes, sanear la economía, especialmente petrolera, apertura a los mercados, incrementos de los sueldos y salarios. Para todas esas acciones,  es condición necesaria y suficiente: la reinstitucionalización y la re invención de los partidos políticos que, faciliten  elegir una nueva Asamblea, crear un nuevo sistema electoral, formular juicios expresos contra torturadores y violadores, y el advenimiento de un grupo plural de gobierno provisional que, cumplido los lapsos constitucionales, y después de organizar la operación para democratizar al país conduzcan a la normalidad esperada y, a la apertura a un gobierno democráticamente electo.

¿Cuánto tiempo tomara eso?, la pregunta es: ¿Tendremos la paciencia para tolerar esta incertidumbre?, eso solo será posible con todos los presos en la calle, el desarme de los colectivos, el desmantelamiento de los aparatos represivos, la reorganización justa de las fuerzas armadas, el juzgamiento de las fichas mayores, la conciliación con quien se pueda, y abrir una economía de precios manejable frente a una estructura económica  dolarizada; pero que esté al alcance de cada venezolano activo en el aparato social.

Estamos viviendo tiempos de ruptura, incertidumbre y de una inercia popular producto del miedo y la supervivencia. Necesitamos un verdadero cambio y la salida de un modelo que secuestro un país y lo entrego a fuerza externas que, si violaron la soberanía con bases militares extranjeras, mando cubano en los cuarteles y en  Miraflores, invasión desatada de miembros terroristas del medio oriente, y narcos dueños de la frontera, arruinando al país nacional y consecuentemente a su población que ha reaccionado con el apoyo mayoritario a la ruptura provocada al régimen de gobierno ilegitimo. -

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